


"Nicotine, valium, vicodin, marihuana, ecstasy and alcohol... cocaine!". ¿Es necesario traducir la lista de la compra con la que Josh Homme inaugura "Rated R" en la acertadamente titulada "Feel Good Hit of the Summer"? A ese canto a la politoxicomanía le sigue, sin solución de continuidad, "The Lost Art of Keeping a Secret", el single con mayúsculas, y después la paranoia de "Leg of Lamb". Para entonces ya está más que claro: "Rated R" (algo así como "Para mayores de 18") es uno de los discos de rock más fuertes de la década. No necesariamente en decibelios, sino en la sensación de peligro que destila la voz de Josh Homme, en la promesa de borrachera-colocón-pelea-sexo-y-resaca de cada canción. Los Queens of the Stone Age son como esos malotes que acojonan y atraen a un tiempo, no quieres ser su amigo pero sí irte de fiesta en su compañía porque con ellos "pasan cosas". Lo mismo ocurre con "Rated R", un álbum de rock adulto y sin medias tintas, que además sirvió de inauguración de una década prodigiosa para Josh Homme.






















