HEINEKEN.ES / HOME / MÚSICA / ENTREVISTAS / HALF FOOT OUTSIDE. ¡EUREKA!
13.10.08
Half Foot Outside. ¡Eureka!
Texto: César Luquero
"Heavenly", el nuevo disco de los navarros HFO, es un trabajo refractario a la indulgencia de lo amateur, pero resulta mucho más apasionante que interesante. Once gemas de indie-rock talladas con el torno del entusiasmo, rutilantes y rematadas.

La jornada laboral de Israel Medina, bajista y compositor de Half Foot Outside, acaba de terminar, pero todavía queda tajo por delante. En lugar de sestear, este sociólogo de 30 años, atiende a los medios interesados en "Heavenly", sexto álbum de un grupo cuya formación completan el diseñador gráfico Brian Hunt (guitarra), el contable Edu Ugarte (batería) y el artista plástico Carlos Leoz (voz y guitarra). "Todos nosotros tenemos otros trabajos", explica Medina, convencido de que si no fuera así "lo del grupo perdería la gracia". Tan vehemente declaración puede hacernos pensar que lo de Half Foot Outside es mero pasatiempo, pero la trayectoria del cuarteto pamplonica –casi quince años de actividad, más de un gesto autogestionario y muchas horas de furgoneta– apunta en dirección opuesta. Esta conversación lo confirma con creces.

Es curioso que digas que si os dedicarais en exclusiva al grupo la cosa no sería igual. Hay personas en otros grupos que opinan justo lo contrario.

Hay que ser realista. La música que hacemos no es para vender millones de copias. Si fuéramos como La Oreja de Van Gogh te diría lo contrario, pero haciendo rock de guitarras, pues como que no.

Entraste en el grupo para el tercer disco, ¿no?

Para el segundo. No lo grabé yo, pero antes de que saliera ya estaba tocando. El tercero sí que lo grabé.

¿Y qué te encontraste?

Pues poder tocar en uno de mis grupos preferidos, aunque suene un poco chuletilla por mi parte. Siempre había sido fan del grupo y entré justo cuando estábamos escuchando otra música, cambiando, en un momento decisivo.

Según cuentan –no he tenido el placer de escucharlo– vuestro primer disco no tiene nada que ver con todos los demás.

No lo escuches…no tiene nada que ver. Incluso "Paint Red" (1999) tiene poco que ver con lo que hicimos después. El primer disco se grabó siendo muy jóvenes, a una edad en que sólo quieres tocar a toda leche y al máximo volumen.

Es lo suyo a esa edad…

Hombre, pues sí… malo sería que con 17 años te pongas a hacer folk o música madura.

¿Y por qué dices que entraste en uno de tus grupos favoritos?

Son amigos míos de toda la vida. Antes de entrar, iba a verles a todos los conciertos. Empezar a tocar con ellos fue un subidón.

¿Por qué eres el portavoz en esta entrevista?

Pues no sé… ellos dicen que las haga yo; a lo mejor tengo más claras las cosas con respecto al grupo, no sé… La verdad es que no había caído en ello.

¿Quizá tiene que ver con que el noventa por ciento de este disco está firmado por ti?

Sí. Las canciones las hacemos entre Carlos y yo, al cincuenta por ciento. Hacemos la música de todas, pero luego le damos la forma con Brian y Edu, y sin ellos las canciones no saldrían así.

Desde que abandonasteis el sello BCore, habéis grabado dos discos; ambos con Hans Kruger –que fue miembro del grupo al principio– y Kaki Arkarazo. ¿Buscabais desmarcaros del sonido habitual de muchos de los grupos que graban con Santi García y Xavi Navarro?

Esa es un poco la idea. Nos gusta mucho cómo trabajan Santi y Xavi, pero en esa época todos los grupos de BCore tenían un sonido muy parecido. Queríamos distanciarnos de ese sonido, hacer algo más característico. De ahí el trabajar con Kaki y Hans. Estamos muy contentos por ello; no digo que el sonido sea mejor ni peor, ni descartamos volver a trabajar con cualquiera de los dos, pero sí es un sonido diferente.

¿Cómo resulta trabajar un álbum, un todo, con dos personas distintas, en estudios distintos y con material distinto?

La idea era pillar lo mejor de cada uno. Con Hans influye que conoce perfectamente al grupo y que está en Pamplona, la comodidad; con Kaki, que graba unos bajos y unas baterías muy naturales, que es lo que buscábamos. Con Kaki hemos grabado las bases y con Hans las guitarras y voces, que es lo que más tiempo nos lleva y en lo que más cuidado ponemos. Y luego está el estudio de Paco Loco para la mezcla, aunque es más anecdótico: John Agnello pasa vacaciones en Cádiz porque es bastante amigo de Paco Loco, así que aprovechó la visita para mezclar el disco.

Lo que dices de las voces no me sorprende, porque este es el disco en que mejor os han quedado. Algo de agradecer, porque la voz, siendo determinante en el resultado, no es algo que muchos grupos españoles estén dispuestos a cuidar.

En eso tienes toda la razón. Una buena melodía de voz es lo que te engancha de una canción, y más si haces una música como la que hacemos nosotros. Creo que la música es muy importante, pero una melodía es lo que te coge. Esta vez nos lo hemos currado más, hemos puesto más atención y, además, hemos contado con Jon Auer, un maestro de la armonía. No es que hayamos dedicado muchas más horas, pero quizá Carlos ha llegado con todo más preparado; otras veces hemos dejado eso un poco más a la aventura, a ver que salía, pero esta vez ha sido distinto.

Cuando escucho "Heavenly", me vienen a la cabeza una serie de referentes que están ahí desde "It's been a hot hot summer" (2003), vuestro cuarto disco. Grupos como The Cure, Dinosaur Jr o Superchunk. ¿Aquel álbum marca la divisoria en vuestra carrera?

Sí, desde luego. Ese fue el disco que nos quitó el sufijo "core". Antes igual éramos algo más macarrillas, pero con ese disco buscamos que no fuera tan triste, que hubiera más melodía. Y lo que hicimos fue tirar más de la música que habíamos escuchado antes. Tampoco fue un cambio de estilo premeditado ni nada parecido. Estamos muy contentos de aquel disco, aunque ahora no lo escuche.

¿Y dices que no fue algo buscado?

Hombre, reorientas las canciones para que no sean tan tristes, pero cuando terminamos de grabarlo fue cuando nos dimos cuenta de qué nos había salido.

¿Manejar un sonido y unas referencias tan claras os obliga a filtrar mucho para que las canciones no se parezcan demasiado a las de vuestros héroes?

Cuando escribo no lo hago pensando en que quiero que la canción suene a Dinosaur Jr. o Sonic Youth. Es la música que escucho, es lo que sale… ¿tanto te suena a copia?

No, pero se nota cuáles son los grupos que os gustan y que estáis empapados de su sonido.

No sé, también puede ser que no haya muchos grupos que suenen así en España…

O que los que empezaron, como Parkinson DC, Australian Blonde o El Inquilino Comunista, no tuvieron la continuidad necesaria como para ir más allá del mero acopio de influencias.

A mí me gustaría pensar que, más allá de las influencias que citas, con las que estoy de acuerdo, ponemos nuestro granito de arena y tenemos un sonido propio. El otro día hablaba con Banin de Los Planetas y me decía que le recordábamos a esos grupos, pero con un toque moderno, que no éramos mero revival.

Curioso lo de hacer revival de algo tan cercano…

Bueno, han pasado quince o veinte años de aquello. Igual es que nos estamos haciendo viejos muy rápido y no nos damos cuenta de cómo pasa el tiempo.

También hay tics en el disco que me hacen pensar en Los Planetas, justo en el disco en que dos de ellos colaboran…

Más que copiar a Los Planetas, creo que tenemos referencias comunes. Alguna vez he oído que Jota es bastante fan de Sugar, como nosotros. Ellos son más mayores, pero compartimos el gusto por grupos como Spacemen 3 o Hüsker Dü. Y a todos nos gustan Los Planetas, por supuesto.

La colaboración de Pau Roca, de La Habitación Roja, me sorprende. Sobre todo porque puede dar la impresión de que los grupos que cantan en castellano no os interesan.

Yo escucho grupos en castellano. Tampoco muchos, pero La Habitación Roja me gustan mucho. Y las Charades también, El Niño Gusano, Tachenko… hay grupos que me gustan… si las canciones son buenas da igual en qué idioma canten.

La colaboración de Jon Auer, cantante y guitarrista de The Posies, ha sido más extensa, ha metido mano a bastantes canciones.

Conocemos a Jon desde hace siete años, a Ken Stringfellow, su compañero de Posies, también. Al principio iba a meter un par de coros y alguna guitarra, pero escuchó las canciones y le gustaron tanto que se animó a hacer más cosas. Ha metido voz en cinco canciones y guitarras en dos.

Y vosotros cada vez más inflados, ¿no?

¡Joder, nosotros flipando! Cuando mandó las primeras cosa, piel de gallina. Imagínate el subidón de tenerle en nuestro disco. Si hace siete años nos dicen que vamos a tenerle colaborando y a John Agnello mezclando no nos lo hubiéramos creído.

Siendo Auer un músico que hace todo bien, ¿qué destacarías de él?

Lo primero, que es una persona increíble, un tío muy majete. Y luego que tiene una habilidad especia para las armonías vocales y para ver qué le falta o qué le sobra a una canción. Tiene la cabeza muy clara y enseguida te dice "métele una armonía aquí" o "ahí sobra esa guitarra". "Driveways", por ejemplo, era una canción que no me convencía mucho al principio, hasta que él le metió unos coros. Ahora va a ser el single; imagínate lo que puede cambiar una canción.

¿Y quién es Germán San Martín?

Nos acompaña a los teclados. Es de Pamplona y también toca con Mate, Tulsa y Russian Red.

Le habéis dado tajo en el disco…

De hecho le deberíamos considerar ya como quinto Half Foot. Lo tenemos que hablar con él. Está muy liado, pero siempre que se pueda, será nuestro teclista.

¿Por qué fue tan breve vuestro paso por Astro?

Con Roberto Nicieza, el dueño de Astro, tenemos un trato estupendo. No ha habido ningún problema ni nada. Simplemente firmamos por un disco con él y luego vino Limbo Starr ofreciéndonos muy buenas condiciones.

¿No os sorprendió que Limbo Starr os fichara? Lo más cercano a vosotros en su catálogo podría ser Maga.

Sí, es verdad que somos más guitarreros, pero es un honor para nosotros formar parte del sello, más aún si tenemos en cuenta que casi todo lo que sacan es en castellano. Ellos se han volcado con nosotros y estamos encantados de cómo va la cosa.

Naciste y creciste en Pamplona, una ciudad de tradición rockera muy clásica y aguerrida. ¿Escuchabas de pequeño a Barricada, Tahúres Zurdos, Tijuana In Blue o Sparto?

No. Nada de eso. Les respeto totalmente, pero nunca los he escuchado. Cuando yo tenía quince años la mayoría, salvo Barricada, ya estaban desapareciendo.

Así que cuando empezasteis erais una anomalía del rock pamplonés.

Tampoco. Fue una época en que hubo la explosión de "Xixón Sound" y empezaron a salir grupos como El Columpio Asesino o Souvenir. Tampoco era tan raro y la explosión "indie" nos pilló justo al empezar. Ahora otra vez es tierra de rock, bueno… tierra de nada, porque no hay nada en Pamplona.

¿Está matarile la cosa?

Sí. No hay conciertos, una pena. Es muy difícil empezar con un grupo en Pamplona, porque no te dejan tocar en bares. Cosas de la alcaldesa, supongo.

En aquellos entonces también circulaban por allí Los Bichos.

Sí. A ellos y Jugos Lixiviados sí que le seguimos más. Ellos eran la verdadera anomalía de Pamplona, no nosotros. A Josetxo Bicho le vimos hace un año y muy bien. Sigue haciendo lo mismo, pero eso está guay: ni modas ni hostias, hace lo que le gusta y ya está.

¿Qué disco te hizo interesarte por el indie-rock?

Pues, aunque suene a tópico, el "Nevermind" de Nirvana. Tendría catorce o quince años y pensé: "joder, un grupo que mete caña pero tiene melodía". A partir de ahí tiras del hilo y descubres a Sonic Youth, Pixies, Pussy Galore… mil cosas.

Aquel primer disco de Half Foot Outside era rollo punk-core melódico, ¿no?

Sí. Es que lo hicimos a toda leche; éramos unos críos, tuvimos la oportunidad de sacarlo y lo hicimos. Era punk-rock californiano en una onda Dag Nasty o Down By Law, no en plan Offspring.

Bueno, aquella explosión punk de principios de los noventa le puso la pila a muchos chavales.

Sí. Yo te digo que con Nirvana vi la luz, pero igual Brian la vio con Green Day. No lo sé, se lo tendría que preguntar. Creo que esos grupos influyeron más en la siguiente generación.

¿Sigues escuchando discos de "core"?

No, sinceramente no. Si consideras a Fugazi dentro de eso, pues sí, pero nada más. Carlos igual lo escucha más, pero a mí me interesan cosas más vocales. Me cansé de aquello, es muy limitado. Lo bueno del "indie" es que engloba desde Elliott Smith hasta My Bloody Valentine, que no tienen nada que ver entre sí. Aquello era más reducido.