ENVIAR A UN AMIGO
VISTA DE IMPRESIÓN
Texto:
JuanP Holguera
Desde que escuchara aquella memorable canción, “I woke up today”, hace algo más de un año, el nombre de Port O´Brien ha retumbado en mi cabeza insistentemente. ¿Eran los nuevos Pogues?, ¿o el relevo necesario para Arcade Fire?
Van Pierzalowski, cabeza visible y principal responsable del grupo, nos recibe en un céntrico hotel madrileño. Desde un poco cómodo sillón de la recepción va solventando con un hilo de voz casi imperceptible una entrevista tras otra. Nos ha tocado el último puesto, y quizás por ello se muestra algo más receptivo y jovial que con las anteriores. Es un tipo alto, de pelo muy rubio y lacio y piel blanquísima, uno de esos que llaman la atención en cualquiera de las playas de la costa mediterránea con la llegada de los meses estivales. Pero su lugar no es la playa, sino alta mar, el lugar donde se gana la vida cuando no se dedica a la música. Buena cuenta de ello resultó ser la portada de su primer disco, el revelador y recomendable “The wind and the swell” (2007), donde dos pescadores retomaban aire tumbados en la cubierta de un pesquero. Y de ahí viene, cómo no, el extraño ambiente festivo de muchas de las mejores canciones de Port O´Brien, como muchas de las que dan forma a “Threadbare” (City Slang/ Nuevos Medios, 2009), su más reciente y mejor entrega hasta el momento.
Creo que este nuevo disco es, en algunos aspectos y ya desde el mismo título, un poco más oscuro y triste que vuestras anteriores grabaciones, ¿estás de acuerdo?
Es totalmente cierto. Digamos que he atravesado una de las épocas más tristes y oscuras de mi vida, y es algo que se ha reflejado inevitablemente en nuestra música. También podría decir que suena un poco más... naïve, pero eso probablemente sea más un deseo personal que un logro. No sé, creo que hay cosas en la vida que te hacen madurar más deprisa, y la música es uno de los mejores vehículos para expresar cosas así, o al menos algo que te fuerza a sacar de dentro sentimientos dolorosos, de modo que sí, claro, podemos resumirlo diciendo que el disco es, en cierto modo, nuestra obra más oscura.
Dicen que vuestra música es folk, pero yo creo que es pop, un pop acústico si quieres pero pop al fin y al cabo. ¿Cómo describirías tú tu propia música?
Yo diría música pop, sí, no creo que tenga nada que ver con el folk. Tratamos de hacer canciones con melodías cercanas al pop, lo que pasa es que la instrumentación puede llevar a algunos a pensar que es algo más cercano al folk, pero... bueno, no sé, dejémoslo en pop acústico. Me gusta.
¿Y qué hay de la música que te gusta escuchar?
Escucho un montón de música muy diferente entre sí. Escucho muchas cosas de los años sesenta, incluso del tipo Beatles y Rolling Stones. También me gustan mucho Nirvana, y escucho mucho hip-hop y cosas más mainstream como Lady Gaga...
¿En serio?
Sí, sí, reconozco que no todas sus canciones me gustan, pero sus buenas canciones son imposibles de olvidar, son como un cañonazo, y me gusta poder apreciar eso en cualquier tipo de artista, independientemente del estilo que haga o el círculo artístico en el que se mueva.
Hablando de influencias, en la parte final de la canción “Calm me down” hay una parte que me recuerda poderosamente a una canción de The Vaselines...
“Jesús don´t want me for a sunbeam”, sí. (Sonríe ampliamente)
Eso es. Se trata de un homenaje, una coincidencia... ¿qué?
Es una coincidencia, pero así y todo está más cerca de la versión de Nirvana. Yo siempre quise escribir como Kurt Cobain, y cuando grabaron la versión de The Vaselines (incluida en el disco “MTV Unplugged” de los de Seattle, N.d.R.) me encantó, así es que cuando estábamos grabando nuestra canción, apareció la melodía y vimos que era parecida a esa, nos pareció una oportunidad excelente para hacer una especie de homenaje a estas dos bandas y, en cierto modo, a Kurt Cobain, así es que la dejamos tal cual. Digamos que no fue algo intencionado, sino que nos dimos cuenta cuando ya estaba hecho y nos pareció algo bonito y con sentido.
Cambiando de tema, si no tengo mal entendido, tú trabajas como pescador aparte de en la música, de modo que ¿es Port O´Brien una especie de vía de escape de la vida que la gente suele entender como “normal”?
Digamos que mi otro trabajo es más normal, y me permite poder salir de gira con el grupo, lo cual es lo que siempre quise hacer, en realidad. Ojalá pudiera dedicarme a la música por completo, aunque eso es algo que no ha pasado hasta ahora. Pero no es un gran inconveniente, me siento cómodo de esta forma, teniendo que mantener ambas facetas de mi vida.
¿Y cuál tu la razón para hacer música?
(Hace una larga pausa, medita) Grabar y componer, para mi, es algo muy especial que hace que la gente que escucha y disfruta mi música se divierta y no se sienta sola. De alguna manera, grabar y componer me une con toda esa gente. Respecto a tocar en directo, no conozco una forma mejor de expresarte sintiéndote libre y divirtiéndote al mismo tiempo.
Son buenas razones, desde luego.
Eso creo.
¿Y cómo fue la grabación de “Threadbare”?
Pues fue todo un poco raro, porque hemos grabado en varios sitios. Comenzamos en un estudio de directo en Sacramento, California, con algunos ahora ya antiguos miembros del grupo, pero estuvimos solo unos cuantos días. Después, ya con los nuevos miembros, nos cambiamos a un estudio pequeñito, y perdimos unos veinte días entre viajes, grabaciones fallidas y pequeños conflictos internos sobre qué queríamos hacer, a dónde queríamos ir... cosas así. Después, conseguimos el sonido que queríamos y pensamos que ya estábamos preparados para volver a un estudio más grande, de modo que terminamos el disco.
En cuanto a tu forma de componer, ¿es un trabajo individual o algo colectivo que compartes con el resto del grupo?
Suelo componer yo solo, y después las canciones se arreglan en el local de ensayo. Pero sí, la mayor parte del tiempo es un trabajo personal.
¿Hay algún nexo de unión en cuanto a la temática de tus canciones?
No, no lo creo. Puede que haya un trasfondo común en algunas de las canciones, pero eso es algo inherente al autor, no una decisión consciente, pero no creo que haya algo específico que se repita.
¿Sigues componiendo o estáis centrados en la gira?
Siempre estoy componiendo, aunque no soy muy prolífico. Cada canción que termino requiere un gran esfuerzo por mi parte, me cuesta muchísimo. (Risas) Tengo una pequeña idea de cómo podría sonar el próximo disco, pero todavía es pronto para pensar seriamente en ello.
¿Cuál es tu opinión sobre la industria musical, hoy en día?, ¿cómo ves el futuro del formato físico -cd´s y demás-?
No creo que un formato físico como el cd vaya a durar mucho más tiempo. Puede que se sigan vendiendo en conciertos, pero no puedo imaginar que se sigan vendiendo en tiendas, lo cual está bien porque no es un formato que me atraiga, y por eso no me siento triste por ello. Por el contrario, sí me alegra que la gente esté volviendo a comprar vinilos, que es un formato no tan frío como un cd, y si en un vinilo incluyes un cupón de descarga del disco en formato digital, como se suele hacer ahora, entonces es perfecto, porque de esa forma puedes sentarte en el sillón de tu casa para fumar un porro y escuchar tranquilamente el vinilo, o escuchar la descarga mientras conduces, vas al trabajo o haces cualquier otra cosa. Y todo con el arte, el diseño gráfico, en formato grande. Creo que el vinilo es lo mejor, y creo que es el formato que saldrá reforzado de esta situación.
¿Hay algún artista o grupo de donde tú vienes que te gustaría recomendarnos?
Papercuts, aunque no serán ningún descubrimiento para muchos, son buenísimos. También hay una banda llamada The Morning Benders que me gusta mucho. Y bueno, todo el mundo conoce ahora a Girls...