¿Electrónica minimal pegadiza, bailable y capaz de emocionar? Sí, es posible de la mano del alemán
Hendrick Weber, más conocido como Pantha du Prince. Con “
Black noise” (que de ruido y de oscuridad tiene las dosis justísimas) ha logrado que le electrónica minimalista sea bailable e incluso adictiva.
Y es que
en “Black noise” se dan la mano todos los géneros imaginables: la psicodelia, la música ambiental, unas dosis de experimentación, un toque de oscuridad new wave y una pizca de house para un disco que ha conseguido llamar la atención de un sello tan vinculado al rock como es Rough Trade.
Su anterior LP, “
The Bliss” fue publicado hace dos años y le puso en el punto de mira. Tanto, que
grupos como Animal Collective o Depeche Mode le encargaron las remezclas de algunas de sus canciones. Y es ahora cuando el compositor y productor alemán ficha por el sello británico.
Tras dos años de espera, Pantha du Prince vuelve con un disco para el que ha sampleado sonidos que grabó en los Alpes suizos y al que ha titulado “Black noise” porque, según sus palabras, el ruido negro es una secuencia “inaudible para el hombre pero que presagia desastres naturales”. A partir de esos samples, Weber ha construido un álbum más heterogéneo que “The Bliss” pero totalmente coherente. Un buen ejemplo es “Behind the stars”, que se abre con samples de unos desasosegantes pájaros y que poco a poco, sin histrionismos, se convierte en un tema cercano al electro alemán de los últimos años y la electrónica de la escena neoyorquina. Nada que ver con la luminosa “Stick to my side”, en la que canta
Noah Lennox (Animal Collective, Panda Bear) y que se construye a base de capas de sonidos y ruidos de todo tipo (como campanas y xilófonos). “A nomads retreat” tiene ecos de Aphex Twin pero termina por convertirse en un tema de tecno. En “Bohemian forest” resulta casi imposible no imaginar a Pantha du Prince paseando grabadora en mano por los Alpes y en “Satellite Sniper” consigue todo un hit para la pista de baile.
Pese a que el 90% de los temas son instrumentales y superan con creces los cinco minutos (algo atípico en estos tiempos de mp3 y discos de poco más de media hora), el disco no se hace largo ni aburrido.
Noah Lennox no es el único músico que ha colaborado con Pantha du Prince:
Tyler Pope (!!! y LCD Soundsystem) toca el bajo en el single “The Splendour”, aunque como en el caso de Noah Lennox, su intervención no hace sombra a la personalidad Pantha du Prince.
Con “Black Noise”, Hendrick Weber ha conseguido un emocionante disco de electrónica minimalista y un gran ejercicio de estilo.